Míticos picos que conforman el techo de la Patagonia. Montañas donde la naturaleza salvaje se funde con antiguas leyendas. Todo un desafío para los andinistas del mundo.

La Cordillera de los Andes ha sido siempre uno de los escenarios más buscados por los andinistas. En el sur de la Argentina, en las montañas cordilleranas de la Patagonia, las propuestas vinculadas al andinismo varían de acuerdo a la dificultad y a la disponibilidad de tiempo para su realización, y muchas de ellas están sujetas al estado del clima.
Desde las localidades de Junín de los Andes y San Martín de los Andes (en Neuquén), San Carlos de Bariloche y El Bolsón (en Río Negro), Lago Puelo y Esquel (en Chubut) salen diversas travesías, con o sin guías. La mayoría de estos recorridos se realizan dentro de los parques nacionales exigiendo, en muchos casos, el registro de los andinistas en las oficinas de las intendencias de cada parque.

Las cimas
Entre las cimas más importantes del norte de esta región se encuentran: el Cerro Domuyo, origen de la Cordillera del Viento y la montaña más alta de la Patagonia (4.707 m.s.n.m.), con un ascenso que se dificulta por la presencia de géiseres y manantiales de aguas sulfurosas; el Volcán Lanín (3.776 m.s.n.m.), de gran dificultad pero con una recompensa única: desde su cima la Patagonia se ve con los ojos del cielo; el Cerro Tronador (3.491 m.s.n.m.) cubierto de glaciares; el Refugio Frey (1.700 m.s.n.m.) con buena calidad de rocas para la escalada y senderos hacia los picos cercanos; el Glaciar Castaña Overa; el Cerro Piedras Blancas, el Valle Encantado y el Cerro Ventana.
Hacia el sur, en los Parques Nacionales Lago Puelo y Los Alerces también hay opciones con alto grado de dificultad y rocas para escaladas complejas. En El Bolsón, el desafío es el Cajón del Río Azul y en Lago Puelo, el Cerro Tres Picos. Desde el PN Los Alerces parten expediciones de alta dificultad, especiales para expertos, hacia el Cerro El Dedal (1.916 m.s.n.m.), el Cerro La Torta (2.190 m.s.n.m.) y sus túneles de hielo, el Alto Petiso (1.930 m.s.n.m.) y el Cerro Cocinero, de alta complejidad.
Por su parte, el Parque Nacional Nahuel Huapi esconde los refugios de montaña más bellos: el Emilio Frey, el Otto Meiling, el Refugio Neumeyer, en el Valle del Challhuaco. Aquí, los cerros más desafiantes son el Tronador, el Glaciar Castaña Overa, el Piedras Blancas, el Ventana y el Valle Encantado. 

Refugios 
En cuanto al alojamiento, es posible permanecer en refugios de montaña en algunos casos y zonas de acampe en otros. En las localidades cercanas hay muy buena infraestructura de servicios y en las oficinas de Parques Nacionales y el Club Andino hay información técnica y específica para los andinistas.
En la web www.argentina.travel

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