Esta cancha de básquet parisina es directamente una obra de arte. Sus colores y su geometría hicieron que todo el mundo hablara de ella. La obra está en el barrio de Duperré y fue diseñada por la marca Pigalle junto con la plataforma de diseño Ill-Studio.


Lo más lindo es ver cómo contrastan los colores chillones de la cancha con su entorno de edificios con más de 100 años de historia. Es una oda al modernismo, una mezcla entre lo que fue en el pasado, lo que es hoy y lo que será en el futuro.

 

 

¿Qué Sentís?

    Compartir el voto en Facebook
    Ud. ya ha votado el artículo

    + Arquitectura + Construcción

    Tapas del día
    Columnistas