Dar más años a la vida, pero también dar más vida a los años, es impulsar al anciano a re-descubrirse, desarrollándolo en su capacidad mental y física. Cambiemos la percepción sobre los adultos mayores. 

Por Elizabeth Santángelo
Colaboración Especial 

El secreto de algunas personas longevas radica principalmente en sus conductas y actitudes ante la vida, más allá de las características biológicas. 
La rutina y la decadencia tienen relación con una vida improductiva y vacía. Se puede cambiar a la posibilidad de una vida plena, con oportunidades y acción renovada, sin que sugestiones mentales te convenzan de lo contrario.
Dar más años a la vida, pero también dar más vida a los años, es impulsar al anciano a re-descubrirse, desarrollándolo en su capacidad mental y física, valorándolo para saber que puede dar mucho a la sociedad, a su entorno y relacionarse mejor con su familia y hasta con él mismo.
La relación que hay entre la mente y el cuerpo está dando en la etapa de la tercera edad un avance para pensar en “rendimiento” y no en “decadencia”.

Una ilusión 
En el mundo de la magia, la estrategia principal es la “distracción” del espectador, haciendo que mire para el lado contrario en donde tiene que mirar, para que el mago logre su objetivo, o sea, realizar el efecto de la magia y hacer creer algo que es una ilusión.
De la misma manera, Mary Baker Eddy, pensadora que vivió en el Siglo XIX, en lo que fue “la era de oro de la magia”, llamó la atención entre la realidad espiritual y la ilusión material, cuando dijo: “Cierra los ojos, y puede que sueñes que ves una flor, que la tocas y hueles. Así aprendes que la flor es un producto de la así llamada mente, una formación del pensamiento más bien que de la materia”.
Lo mismo ocurre con respecto a la vejez. Verla desde el punto de vista subjetivo, dando más vida a esos años ayuda a uno a re-descubrirse,  autoalimentarse espiritualmente y a entender que la realidad es muy distinta de lo que parece.

La línea de la vida
La doctora Graciela Zarebsky, directora de la Carrera de Psicogerontología de la Universidad Maimónides creó un cuestionario que se está validando internacionalmente en Canadá, Chile, Uruguay, Bolivia y varias provincias de Argentina, y consiste en pedirle a las personas que dibujen la línea de su propia vida. 
“Antes la mayoría de los encuestados dibujaban una línea en forma de meseta y de montaña y al final una caída, que era como se concebía el envejecimiento”, comenta la autora. Y auspicia: “Es lo contrario a lo que veo actualmente. En los últimos años se produjo un cambio de percepción con respecto a lo que es envejecer. Las personas encuestadas ya no son pesimistas y dibujan una línea horizontal que inclusive puede finalizar en una línea hacia arriba, es decir que consideran que puede haber estabilidad y la posibilidad de seguir creciendo”.
Es saludable iniciar una nueva vida, y emprender un camino hacia la salud, el desarrollo mental y espiritual, incluyendo la belleza y poesía que encierra la edad “supuestamente” avanzada.  
No se dejen hipnotizar o manipular por conceptos que puedan atarlos o disminuirlos en su valor original. Así como el mago puede querer distraerlos para lograr su objetivo en hacerles creer algo que no existe realmente, el concepto de vejez puede ser cambiado a una realidad posible de demostrar mediante una vida útil y feliz, no solo por uno mismo sino también para el entorno en que viven. 
El significado más profundo de la existencia, que incluye la salud, es una búsqueda permanente y el descubrimiento de un estándar de vida plena. ¿Estás preparado para demostrarlo?


Es saludable iniciar una nueva vida, y emprender un camino hacia la salud, el desarrollo mental y espiritual, incluyendo la belleza y poesía que encierra la edad “supuestamente” avanzada.  

EL DATO 
Elizabeth Santángelo forma parte del Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana, en Argentina. Seguila en Twitter: @elisantangelo1 

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