1.    Rinitis alérgica: reacción de las membranas de la mucosa de la nariz después de una exposición a ciertos alérgenos, como el polvo o el polen. En ocasiones, puede acompañarse de síntomas asmáticos.
2.    Asma: puede ser producido por alérgenos como ácaros, pólenes, epitelios de animales, hongos o alimentos. Es la clase de asma más frecuente.
3.    Alergias a mascotas: de igual manera que en el caso de los ácaros y los hongos, el descenso de las temperaturas hace que nos quedemos más tiempo en casa, y que por eso sea más probable que aparezcan alergias a la caspa de nuestras mascotas.
4.    Dermatitis atópica: el otoño en sí mismo no tiene por qué empeorar sus síntomas, pero el regreso a la ciudad después del verano, el uso de lana o el frío, entre otros factores, pueden hacer que la piel se descame e irrite.

 

¿Qué Sentís?

    Compartir el voto en Facebook
    Ud. ya ha votado el artículo

    + Vivir Bien

    Tapas del día
    Columnistas