La vida es mucho más que tecnología y ciencia, la vida es sentimientos, emociones, relaciones interpersonales. Es de persona a persona, en vivo y en directo, de encuentros en familia, en confiterías, en la calle, el club o el trabajo.

 

Por Leticia Oraison de Turpin (*)

Cada vez hay más aparatos en casa, y cada vez podemos hacer más cosas ayudados por adminículos increíblemente pequeños. Y superando la necesidad, nos vamos entregando a la comodidad, o a la moda demandante y nos vamos entretejiendo con ellos en una malla que nos sujeta y atrapa, tensando finamente nuestras posibilidades extras de liberarnos o al menos de decidir cuándo quedarnos y cuándo soltarnos.
Entre otras cosas tenemos a la mano los E Book que nuclean en un solo aparatito poco volumétrico, todos los libros que queramos leer.
O si preferimos están los MID (Movile Internet Device) también pequeñísimos, que permiten la conexión a servicios y contenidos web en cualquier sitio.
También nos sorprende la tableta PC, la famosa iPAD, que es el teléfono móvil  inteligente con ordenador. Usado por los grandes ejecutivos en sus principios y después, también por los fanáticos seguidores de la moda cibernética. 
Toda esta nueva y variada tecnología, sin desechar ni dejar de considerar, la PC familiar, la TV y la Play Station de la casa, junto con las Notebooks y Netbooks  (éstas últimas tan conocidas y deseadas en las escuelas por su gran promoción y difusión), están causando grandes cambios sociales.
Según los psicólogos “desde el marketing, se ideó un método de invasión publicitaria para que las grandes empresas hicieran su negocio. Desde la política también se apuesta a que la gente no piense, ya que al estar todo el día conectados, nos aislamos y no razonamos; por eso, los únicos perjudicados somos los usuarios.” Revista Rumbos N°361.
Lo cierto es que todo avance tecnológico da mayores posibilidades de manejo y utilización, acercando y facilitando propuestas, metas y trabajos de distinta índole.
Hasta aquí, todo bien y muy aceptable y ponderable, pero cuando por causa de nuestra debilidad se apoderan de nuestras vidas y no sabemos prescindir de ellas, dejan de ser ayuda para transformarse en carceleras.
No ponemos en duda que la ciencia y la tecnología en constante avance y descubrimiento, facilitan en muchísimos aspectos las vidas de las personas, mejorándolas, pero, cuando uno deja de ver todas las otras posibilidades de vida que naturalmente están al alcance, estamos en problemas. Porque la vida es mucho más que tecnología y ciencia, la vida es sentimientos, emociones, relaciones interpersonales, de piel, de persona a persona, en vivo y en directo (por decirlo de alguna manera), de encuentros en familia, en confiterías, en la calle, el club o el trabajo. Y todos sabemos que el hombre necesita ese tipo de relación con sus semejantes porque es gregario por naturaleza.
Entonces debemos poner límites a los artefactos que fueron inventados para servir y no para esclavizar, y constituirnos en los amos que deciden y mandan sobre los inferiores, que solamente son las cosas y nunca las personas.
Recién allí, cuando seamos libres de usar o no, podremos decir que retomamos el mandato Divino de someter la tierra dominándola (Gn.1, 28)

(*) Orientadora Familiar

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