Comenzó formalmente la cosecha de arroz en Corrientes. El principal cultivo agrícola de la provincia viene de dos campañas muy complicadas. Pero los productores que quedan siguen apostando al mítico cereal de los campos correntinos.

 Esta campaña en Corrientes se plantaron cerca de 90.000 hectáreas de arroz. El objetivo de los productores es recuperar la superficie de 100.000 hectáreas que tuvo la provincia. 

Siempre mirando hacia adelante. Está en el gen del agricultor. Y en el caso del productor arrocero, que campaña a campaña tiene que lidiar con el clima y precios internacionales que se forman a muchos kilómetros de la Argentina, el mérito es mayor aún. En el inicio de una nueva cosecha de arroz en Corrientes, y con expectativas renovadas, el sector busca fortalecerse y pide infraestructura para ganar algunos puntos más de competitividad.
La apertura oficial de la cosecha de arroz 2017 se realizó el jueves pasado en la estancia Itá Caabó, de la empresa Adecoagro, ubicada en el departamento Mercedes. El departamento que más creció en su economía regional de la mano del cereal en los últimos 15 años. Y la región que concentra la mitad de la superficie dedicada al cultivo en la provincia, con suelos aptos y disponibilidad de agua, dos factores fundamentales para la producción del grano.
En este campo “modelo” en producción de arroz, todos los integrantes de la cadena agroindustrial se congregaron –como todos los años- para dar inicio formal a la zafra. Productores, industriales, referentes de empresas exportadoras y proveedores de insumos, llegaron hasta el lugar para el evento, con expectativas renovadas, luego de dos campañas muy complicadas para la actividad, con campos y arroz castigados por el “Niño” y los precios internacionales, respectivamente.
“El año pasado se ha tocado fondo; tuvimos la producción más baja de los últimos 20 años”, dijo Fabián Francese, experto en comercio de arroz y encargado de brindar una charla sobre perspectivas comerciales para la cosecha 2017. Más allá de esto, el consultor consideró que se está saliendo del fondo y el sector comienza a ver una luz en el horizonte.
Similares apreciaciones tuvo el ministro de Producción, Jorge Vara. Conocedor del sector como pocos –fue presidente de la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz antes de su actual cargo-,  el funcionario consideró que si bien faltan resolver muchas cuestiones, sobre todo en infraestructura, el sector está saliendo a flote.
La crisis del sector se llevó más de 50 productores en los últimos años. Y el trabajo desde la Acpa está orientado a no perder más productores. “Hoy el 80% de la producción está en manos de las industrias, que plantan más por una necesidad de materia prima”, sostuvo Francese.
Cristian Jetter, secretario de la Acpa, habló de urgencias en el sector. “Hemos descendido muchísimo en cantidad de productores en los últimos años y las necesidades que tenemos son urgentes. El descenso se da, por un lado porque hay productores dejan la actividad que no es rentable y van de contratistas; y otro es un tema generacional: los padres dejan la actividad y los hijos no continúan. Y productores arroceros es muy difícil de formar”, explicó Jetter.
En este aspecto, el dirigente consideró que “bienvenidas las empresas a producir arroz, pero también necesitamos a productores que produzcan menor superficie donde no van las grandes empresas. Necesitamos una combinación de las dos cosas”.
Este año la palabra que ganó lugar en la dirigencia arrocera fue “urgencia”. Se escuchó muchas veces, sobre todo en materia pedidos a autoridades nacionales y provinciales presentes. Pedidos que tienen que ver con infraestructura e impuestos.
“Necesitamos ver cambios a la brevedad. Necesitamos que se comiencen a tirar las vías del ferrocarril, que se comience a construir el puerto; que se efectivicen los reintegros impositivos; que se termine la burocracia en los puertos. Son indispensables para la competitividad del sector”, señaló Jetter.
Más allá de las gestiones y pedidos a la parte oficial, el dirigente de la Acpa admitió que “tranqueras adentro” también queda mucho por trabajar. “Todavía estamos con rendimientos por debajo de nuestro potencial. Tenemos que mejorar los rindes para estar por encima de los 7 mil kilos por hectárea de promedio en la provincia, así que tenemos mucho por trabajar con el Inta y el Ministerio de Producción. Tenemos un plafón de 1.000 a 1.500 kilos por mejorar, para que la actividad sea del todo rentable para todos los segmentos de la producción”.

Infraestructura
La falta de infraestructura en la provincia hace que muchos dólares de la propia producción arrocera queden en el camino. La falta de un puerto fluvial –más allá del anuncio de su construcción en Itá Ibaté para un futuro cercano- hace que los fletes sean una carga importante en la ecuación productiva. “Sale más caro mandar una tonelada de arroz a un puerto de Buenos Aires que mandarla de ese puerto a cualquier lugar del mundo”, señaló Héctor Daniel Filigoi, consultor de la Acpa.
Por ello la necesidad de una terminal portuaria o la reactivación de un tren de cargas que vaya de la zona de Mercedes hacia los puertos bonaerenses. “El cálculo que tenemos hecho es que por año perdemos 14 millones de dólares por no tener un puerto o un tren. Lo pierde el productor y la provincia”, señaló Cristian Jetter.
La electrificación en más del 70% de los sistemas de riego es un gran avance del sector. Las bombas que antes funcionaban a gasoil, con costos elevados por el insumo, ahora funcionan con energía eléctrica, y eso permite que el costo de riego baje a menos de la mitad. “Es un punto muy importante en el final de la ecuación, porque al productor le permite ganar varios puntos”, señaló el ministro Jorge Vara, quien contó que cuando llegó al cargo, en diciembre de 2009, la superficie de riego electrificado era de sólo el 5%.


 

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